En México, uno de los mayores desafíos financieros para los hogares no necesariamente está en cuánto se gasta, sino en cuándo se concentra ese gasto. Y hay dos momentos del año donde esto se vuelve evidente: la Cuaresma y la Semana Santa.
Durante estas semanas, millones de familias ajustan sus hábitos de consumo, lo que genera una presión económica acumulada que, si no se planea, puede desbalancear cualquier presupuesto.
Aumento de precios y consumo: la tormenta perfecta
En temporada de Cuaresma, el cambio en la alimentación —especialmente la sustitución de carne por pescados y mariscos— provoca un incremento en la demanda y, por consecuencia, en los precios.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, este año los costos de estos productos registraron aumentos de hasta 14%, lo que impacta directamente en el gasto cotidiano.
Pero el verdadero punto crítico llega con la Semana Santa.
Según la Secretaría de Turismo, en 2025 esta temporada generó una derrama económica superior a 285 mil millones de pesos, reflejando uno de los picos de consumo más importantes del año, impulsado por viajes, entretenimiento y actividades recreativas.
El problema no es gastar… es coincidir gastos
Desde el análisis de Kueski, el desafío principal no radica en el gasto en sí, sino en la coincidencia de múltiples gastos en un periodo corto.
Para Luis Rangel, Vicepresidente de Crédito en la compañía:
“El reto surge cuando varios gastos coinciden en un intervalo de tiempo corto. En momentos donde cambian los hábitos alimenticios, se planean viajes y esparcimiento, las personas buscan organizar esos pagos sin desbalancear su presupuesto”.
Este comportamiento no es exclusivo de estas fechas. Se repite en:
- Vacaciones
- Temporadas de descuentos
- Fin de año
Lo que evidencia un cambio más profundo en la forma en que los hogares administran su dinero.
Soluciones digitales: liquidez sin perder control
Durante estas temporadas, Kueski ha identificado un aumento en la demanda de herramientas financieras digitales como:
- Kueski Pay (compra ahora, paga después)
- Préstamos personales en línea
Estas soluciones permiten distribuir los pagos en el tiempo, ayudando a mantener liquidez en momentos de alta presión económica.
Rangel añade:
“Cuando herramientas como el BNPL o el crédito digital se utilizan de forma planificada, permiten mantener liquidez y evitar desbalances”.
Un cambio estructural en la mentalidad financiera
Más allá de la temporalidad, lo que está ocurriendo es un cambio en la forma en que las personas toman decisiones financieras.
Hoy, el enfoque ya no es solo cubrir gastos, sino:
- Anticiparlos
- Distribuirlos inteligentemente
- Mantener estabilidad durante picos de consumo
El uso estratégico del crédito digital se posiciona como un aliado para lograrlo, siempre que se utilice con responsabilidad.
Comentario / Opinión
Aquí hay una verdad incómoda: mucha gente no tiene un problema de ingresos, tiene un problema de timing financiero.
Si no entiendes cómo se distribuye tu dinero en el tiempo, cualquier temporada —Semana Santa, Navidad o Buen Fin— te va a pegar.
Las herramientas como BNPL no son el problema. El problema es usarlas sin estrategia. Bien usadas, son una palanca. Mal usadas, son una trampa.
La diferencia está en qué tan consciente eres de tus decisiones.

